Una mirada incandescente atraviesa la ondulada piel del tiempo.
Porque la primavera manda dulcemente, y renacer es imperativo vital y es magia repetida desde el alba al sol poniente
Regreso a la cueva, exploro su luz, y el útero de piedra me devuelve a mi hogar.
Recito el mantra sagrado y más tarde, la música del gesto, inspira e invoca al mudra callado.Conrad Setó
Música associada: ZEN






